Nuestra historia contada en el escudo.

El 14 de abril de 1889 se colocó la piedra fundamental de los nuevos mataderos, que desplazarían de esa forma a los tradicionales Corrales Viejos, ubicados en la zona de Parque de los Patricios. Y fue alrededor de las nuevas instalaciones donde comenzó a formarse el barrio, cuya población vivía de la nueva fuente de trabajo allí instalada.

Los mataderos se inauguraron el 21 de marzo de 1900, dedicados exclusivamente a la matanza de vacunos. En mayo de 1901 se inauguraron otras instalaciones que posibilitaron la matanza de ovinos y porcinos. Por entonces, el nombre de Mataderos era Nueva Chicago, denominación que aludía a la ciudad norteamericana caracterizada por su industria de la carne.

El arroyo Cildáñez ganó por años un apodo: “el arroyo de la sangre”, pues hacia él derivaban los desperdicios de la industria carnicera. 


Como parte del progreso de la zona se crea en el barrio el frigorífico Lisandro de la Torre en 1923. El frigorífico fue una empresa estatal de faenado bovino  creada por el entonces presidente Marcelo Torcuato de Alvear como empresa municipal de la Ciudad de Buenos Aires, e inaugurada en 1930, durante la intendencia de José Luis Cantilo. Fue creado con la intención de acabar con los manejos que existían por partes de los frigoríficos ingleses y estadounidenses.

El frigorífico fue transferido al gobierno nacional en 1950 y vuelto a transferir a la Municipalidad de Buenos Aires en 1956. En 1959 el presidente Arturo Frondizi decidió su privatización, pero debido a que no hubo interesados en comprarlo, el gobierno se lo cedió a la Corporación Argentina de Productores de Carne (CAP). En 1974 fue nuevamente estatizado y se constituyó una comisión investigadora para establecer las responsabilidades en los hechos de corrupción. La dictadura asumida en 1976 dejó sin efecto la investigación y mandó demolerlo en 1979.

Su nombre original fue Frigorífico y Matadero Municipal de Liniers.​ En 1957 recibió el nombre de Lisandro de la Torre, senador argentino que en la década de 1930 fue un fervientes opositor al Pacto Roca-Runciman, (acuerdo de comercio internacional celebrado el 1 de mayo de 1933 entre la República Argentina y en el Reino Unido que tuvo como fin establecer nuevas condiciones para que la Argentina pudiera seguir exportando carne vacuna al Reino Unido) y los manejos corruptos de los frigoríficos privados.


Hace más de 30 años Mataderos cuenta con la Feria de las Artesanías y Tradiciones populares de Argentina. El plato fuerte de la feria, que fue declarada Patrimonio Cultural de la Ciudad por la Legislatura, es su programación artística: festivales en los que se realizan guitarreadas, danzas típicas y conciertos de numerosos músicos folclóricos, y espectáculos de destreza gauchesca y carreras de sortijas (en ocasiones especiales).


Mataderos un trozo de campo en la ciudad.

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